El método más adecuado para que las semillas de marihuana germinen con éxito es introducir cada semilla en un disco de turba tipo Jiffy 7, hidratado previamente con agua templada (25-30ºC). Luego habrá que colocarlos en el interior de un armario completamente oscuro, con una temperatura ambiente de entre 25 y 30ºC.
Si las semillas están en el frigorífico, hay que sacarlas 24 horas antes para que despierten de su letargo y así las posibilidades de éxito se verán incrementadas. Normalmente las semillas germinan en un plazo de 1 a 7 días.
Otra opción para germinar las semillas es ponerlas en un baso de agua o en la tierra, pero no recomendamos ninguna de ellas porque las posibilidades de éxito son muy reducidas.
El mercado ofrece una amplia gama de abonos de diferentes marcas especializadas en el cultivo de marihuana. Existe la gama orgánica, la mineral o la orgánica-mineral.
En cualquier caso, la elección del abono es algo totalmente personal que no tiene demasiada importancia. No obstante, lo realmente importante en la mayoría de los casos es seguir las instrucciones de uso que normalmente están publicadas en la página web del fabricante.
Lo mejor es utilizar productos de una misma marca para evitar problemas de compatibilidad que podrían provocar daños más o menos importantes en las plantas.
En un espacio de estas dimensiones se pueden cultivar entre 8 y 10 plantas en macetas de 7 L, o 4 plantas en macetas de 20 L. Estas dos opciones funcionan bien con casi todas las variedades de marihuana y ofrecen buenos resultados en la producción y en la calidad del producto final.
En cualquiera de los casos la circulación del aire es buena y el espacio que tienen las plantas para crecer es más que suficiente. Casi todas las variedades de nuestro catálogo pueden ser cultivadas en estas condiciones sin tener que recurrir a técnicas de cultivo concretas (poda, desmoche, etc.).
La técnica de riego es un punto un poco delicado cuando no se tiene mucha experiencia en el cultivo de marihuana. La cantidad de agua o de solución nutritiva están determinadas por el tamaño de la planta y por las condiciones climatológicas.
Hay que dejarse guiar por el sentido común; regar y observar a diario la evolución y las necesidades de las plantas. Un método muy sencillo, que funciona muy bien, consiste en coger con la mano una planta que no se ha regado y comprobar su peso, luego hay que hacer lo mismo con una planta que se haya regado. Se trata de memorizar el peso de la planta en los 2 casos e ir comprobando a diario como va evolucionando y en consecuencia las necesidades reales de las plantas. Se trata de un método sencillo y rápido de aprender, y una vez que se controla es fácil adivinar las necesidades alimenticias de las plantas. A medida que se adquiere experiencia, este método permite controlar y entender otros aspectos complementarios y fundamentales en el cultivo de marihuana.
Otro aspecto muy importante, a tener en cuenta, es la respiración del sustrato. Hay que regar las plantas humedeciendo el sustrato de forma abundante y suficiente, y aportando, a la vez, nutrientes a la planta. Lo ideal es que se produzcan sucesivamente y de forma acompasada, el riego y la desecación, sin que la planta sufra en ningún momento carencias de agua, de aire o de nutrientes. Si se consigue, es señal de que el riego está controlado perfectamente.
Las semillas feminizadas "normales" son variedades que para su desarrollo necesitan estar sometidas ados fotoperiodos diferentes. Durante la fase de crecimiento necesitan 18 horas de luz por 6 horas de oscuridad. Y durante la fase de floración hay que establecer un periodo lumínico de 12 h por 12 h de oscuridad total.
Esta pregunta se repite a menudo desde que lanzáramos al mercado nuestras variedades Quick.
La respuesta es simple; las variedades Quick funcionan exactamente igual que las variedades feminizadas "estándar", es decir que para la fase de crecimiento necesitan un fotoperiodo de 18 h de luz por 6 h de oscuridad total. Para la fase de floración, hay que establecer un periodo de iluminación de 12 h por 12 h de obscuridad. Así de simple…
El fotoperiodo adecuado para cultivar variedades de marihuana autoflorecientes es de18 h de luz por 6 h de oscuridad de forma continuadurante elciclo completo de vida de la planta, desde la germinación hasta la cosecha.
Ninguno. No podemos aconsejar el uso de un método de cultivo concreto (SOG, SCROG, LST, etc.), ni un método de desmoche (Supercropping, FIM, etc.), ni tampoco nos decantamos por un tipo de poda u otro para las variedades autoflorecientes.
La razón es simple; las variedades autoflorecientes no tienen la misma capacidad de recuperación/regeneración vegetativa que sus primas fotodependientes, simplemente porque las variedades autoflorecientes no son fotodependientes.
Las semillas autoflorecientes contienen los genes de la cepa de marihuana Ruderalis, responsable de la floración automática, independientemente del fotoperiodo. Se trata, por lo tanto, de un aspecto intrínseco, propio de esta categoría de semillas, que no se puede controlar.
Lo único que puede aportar algún beneficio es podar las ramificaciones inferiores pequeñas o que reciban poca luz cuando aparezcan los primeros pistilos. De esta forma se potencia la producción en la parte superior de la planta.
Es lógico que te hagas esta pregunta ya que es cierto que la oferta global presente en el mercado actual es enorme. Nuestra experiencia nos dice que hay dos preguntas que son la clave para saber qué es lo que queremos: ¿Qué es lo que más valoro; el efecto, el aroma, el sabor o el rendimiento final?y ¿Cuáles son las condiciones climatológicas de la zona en la que voy a cultivar?
Son dos preguntas fundamentales que, sin duda, te ofrecerán una orientación clara de lo que buscas. En el caso de la primera pregunta es posible decantarse por uno o más criterios, y la segunda te indicará qué variedades son viables en tu zona.
Antes de nada hay que hacerse con una lupa retroiluminada (la de aumento x60 es ideal para esta tarea; la lupa de joyero) para observar el estado de maduración de los tricomas de resina de las plantas.
Al menos un 30% de los tricomas deben ser de color ámbar. Este es el indicador mínimo que señala que las plantas se encuentran en el punto de maduración y están listas para la cosecha. Si se cosecha en ese momento, el efecto de la hierba será bastante estimulante. Si se cosecha más tarde, el efecto de las flores se irá haciendo más narcótico, calmante y físico. Cada uno debe tomar su propia decisión y cosechar en el momento que más le convenga según el efecto que más le interese.
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